Ser una mariposa: Lo delicado se fortalece en El Tiempo de las Mariposas, presentado por Stageworks

Poder femenino.

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Karla Hartley
El Tiempo de las Mariposas, presentado por Stageworks.

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Hay par de cosas que debes saber sobre En el tiempo de las mariposas desde un principio:  Primero, como americanos, somos pésimos en historia, pues el sangriento régimen Trujillista no se enseña en las clases de historia de la secundaria. Segundo, no toda isla caribeña es solo un paraíso de sol. Tercero, aunque esta producción no es perfecta, Stageworks impresiona por el hecho de intentarlo.

Y lo han más que intentado; este es el año de la mujer a la máxima potencia en el Búlevar Kennedy Este en Tampa. Si querían recalcar que los movimientos conocidos como #MeToo y #TimesUp apenas tocan la superficie del problema, lo han hecho, porque uno sale de ver esta obra sintiendo que a menos que estés batallando contra Donald Trump, entonces no estás realizando tu destino. Puedes vestir cualquier traje negro que quieras para asistir a los Grammys, pero eso es nada para estas mujeres. 

Ok, rapidito: Esta obra cuenta la historia de las hermanas Mirabal, quienes eran dominicanas que vivían relativamente felices y en un ambiente de privilegio hasta que Rafael Trujillo llegó al poder y quería violar niñas. Además era un despiadado y sangriento dictador de muchas maneras, pero su acoso sexual para con Minerva Mirabal (una exquisita actuación de Marlene Peralta, y también un desgarrador intercambio entre Trujillo – Cornelio “Coky” Aguilera – y Peralta) y el subsecuente castigo del padre de las hermanas Mirabal (que lo llevó a la muerte) fue lo que unió a estas hermanas a tomar acción. Ese activismo fue el que trajo su sangrienta muerte – y la del dictador – pero como se transformaron de típicas mujeres jóvenes a revolucionarias es la historia que vemos en el escenario. En su esencia esto es una historia del poder de la mujer, un himno a la hermandad.  Y de ahí surge y sigue la historia.

Peralta y Jessy Julianna, quien interpreta la hermana menor, María Teresa o Mate, presentaron actuaciones estelares. En la noche de estreno, Mate aún no es adolescente, y por esta razón los 23 años que transcurren en la historia requieren lo  máximo de cualquier actriz que interpreta este papel – va de su Primera Comunión, lo cual nos dice que está en el segundo grado de primaria, hasta ser un una mujer casada en el paso de las 2 horas. Julianna actúa la parte de niña pequeña tan bien que la mayoría de la audiencia se sorprendería al saber que tiene tres hijos. Con un simple cambio de vestuario y peinado, sus únicas herramientas para lograr el cambio, la habilidad de Julianna para transformarse de niña a mujer casada nos da un indicio de la amplitud de su talento.  El escenario, diseñado por Frank Chávez, es imponente a la vez que íntimo, lo que significa que Julianna debe lograr su papel con una proximidad a la audiencia que es casi ridícula (los co-directores Karla Hartley y Jorge Acosta han diseñado las escenas para que Peralta y Julianna estén al frente del escenario lo más posible, lo que significa que hay momentos en que la audiencia de primera fila está a menos de tres pies de las actrices); su expresión facial cambia de formas que es difícil describir.

En cuanto a las dos hermanas mayores, Dedé joven (Isabel Natera) y Patria (Lauren Lisette Valiente), ellas, también, brindan actuaciones emocionales y reveladoras que perseguirán la memoria de la audiencia por largo tiempo luego de haber escuchado sus líneas. Patria pronuncia un monólogo sobre la muerte de su bebé; Valiente provocó lágrimas entre algunos miembros del público. Dedé joven comienza la obra presentando su conflicto sobre si unirse o no a la revolución; el día que le dice adiós a sus hermanas por última vez, no es menor el conflicto, y ese conflicto hace la vida de Dedé mayor una aún más perseguida por los recuerdos.

Dedé mayor, interpretada por Blue Feliú, representa cada pizca de la sobreviviente dominicana (en la obra; en vida real, se ve muy diferente).  La mayor parte de su actuación consiste de ella sentada en un balcón, mirando un álbum de fotos de sus hermanas y hablando con la mujer americana (Clare López) quien ha venido para contar la historia.

En estas conversaciones  es donde los directores pudieron haberle dado más tiempo a los actores; Feliú pasa demasiado tiempo mirando el álbum, lo cual hace que la audiencia cuestione si acaso algunas de sus líneas están entrelazadas con las fotos.  En los momentos que hace contacto visual con López, los intercambios son conmovedores y eléctricos (cabe notar el momento en el que Dedé mayor llama la atención a la mujer americana por no querer probar el dulce de coco pues está a dieta), pero en los momentos donde se pierde el contacto visual la escena se desinfla., haciendo parecer que ambas están diciendo sus líneas de prisa para avanzar al próximo punto de la trama. Estas actrices deben enlentecer el paso y dejar que la tragedia de las memorias hagan el trabajo de la escena.

Si un hombre pudiera ser todo para cada mujer – apresador, abusador, amante, entretenimiento – Cornelio “Coky” Aguilera lo es.  Él interpreta todos los roles masculinos, desde DJ hasta el novio revolucionario de Minerva, pero su actuación como Trujillo da en el clavo. Cuando vemos a Trujillo con una Minerva joven, su manera no tan sutil de abrir sus piernas cuando ella se arrodilla ante él, me causó escalofríos.Todos hemos estado ahí Minerva. De alguna manera, Aguilera logra hacer la transición de un asqueroso asesino – mientras nos deja entrever lo que queda de humanidad dentro del oscuro dictador – a chofer asesinado, una consecuencia de la rabia de Trujillo.

Debatí con cuantas estrellas darle a esta obra.  El tropiezo con las escenas de Dedé adulta y la mujer americana no son lo suficientemente significantes para considerar invertir su dinero en otro lugar; la actuación de las hermanas y Aguilar son de las mejores vistas esta temporada; pero recientemente le otorgué cinco estrellas aHIR  de Jobsite y cuatro a Marjorie Prime de American Stage. Como exgerente de producción escénica, definitivamente simpatizo con las compañías teatrales a la vez que soy más crítica a muchos niveles; ¿podría justificar otra crítica estelar?

Definitivamente que habrá obras en Jobsite y American Stage y Stageworks – y freeFall, no los olvidamos – que merecerán menor elogio. Y esas obras recibirán menos elogios y menos estrellas.  Pero, en verdad, En el tiempo de las mariposas evoca una reacción tan visceral a tantos niveles, que merece cada estrella otorgada.  Sí, recientemente hemos tenido teatro estelar en Tampa Bay.  Sí, esta es otra obra de cuatro estrellas.

Sí, hoy es un buen día para ser un miembro de la audiencia teatral en Tampa Bay.